Escepticismo místico
No se puede hallar lo que no se entiende, no puede entenderse aquellos que no se cree posible de ser hallado. Y Dios lo es a los ojos de quienes alaban sin dudar y creen, sin siquiera necesitar entender. Porque si se busca entender no se cree. Porque si se intenta racionalizar la sensación, se desvanece. Dios, tan en mi como en nada, en su ausencia yace un escepticismo místico. Creo en él cuando digo que en él no creo, entonces, quizás, sean sus ojos por los que miro, y mis ojos por los que ve, sean sus manos que escriben y expresan con su voz, mi no saber escucharlo. Es Dios la oscuridad que me aparta y la luz que me ciega, Dios, esta vacilación, imperfecto, desconocido por el mismo, lo que dejo en el olvido y recuerdo.
Hay pasos dados después de tu necesaria muerte,
cual fantasmagóricas huellas trazadas
por el camino que te aleja,
a una cercanía impenetrable.
Palabras que no vieron la luz de tu voz,
dualidad divina, actos que murieron
en el místico olvido.
El hijo del hombre fue y es,
diferentemente, el mismo,
y más real y humano,
así como transformado en Dios y mito.
Caminando entre la condición de sueño.
Exteriorizándose con cada paso y cada mirada.
Inmortalizándose con sus sermones y muerte.
Entre su oculto mensaje y vacilaciones secretas,
nunca imagino que tan distinto seria recordado.
El hijo del hombre es esa parte de él que desconocemos.
Y. A. descansa, desde el año 47 después de él.
Hay pasos dados después de tu necesaria muerte,
cual fantasmagóricas huellas trazadas
por el camino que te aleja,
a una cercanía impenetrable.
Palabras que no vieron la luz de tu voz,
dualidad divina, actos que murieron
en el místico olvido.
El hijo del hombre fue y es,
diferentemente, el mismo,
y más real y humano,
así como transformado en Dios y mito.
Caminando entre la condición de sueño.
Exteriorizándose con cada paso y cada mirada.
Inmortalizándose con sus sermones y muerte.
Entre su oculto mensaje y vacilaciones secretas,
nunca imagino que tan distinto seria recordado.
El hijo del hombre es esa parte de él que desconocemos.
Y. A. descansa, desde el año 47 después de él.

...No digas q tienes sed, xq t daran un vaso con tu sngre; no digas q tienes hambre, xq t serviran tus dedos cortados; no digas q tienes ueño, xq t coseran con hilo los parpados; no digas q amas a alguien xq t traeran su corazn putrefacto; no digas q quieres al mundo, xq multiplicaran los incendios; no digas q esta bello el rocio q dulcemente cubre los campos, xq en cada gota celeste inocularan pestilencias...
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Gra |
8:11 PM
¿Y. A.? Entendi la poesía, pero no entendi eso ultimo. Saludos, hombre gris
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Anonymous |
3:59 PM
...no digas q amas a Dios, porq t llenaran la boca con sus cenizas...
Posted by
Anonymous |
6:16 PM
No digas si ... porque podran decirte oui
muchas gracias =)
( este comentario ha sido autorizado, que conste en actas )
Posted by
Anonymous |
7:15 PM
jajajja, Jimena, q sorpresa, jajajjajjaa!!!!!me cortaste la inspiracion, jajajja...de "misteriosa" =P..salu2
Posted by
Gra |
2:47 PM
Estuve viendo. Yuz Asaf es el nombre de Jesús para el sector Musulmán, los Ahmadies. Según ellos no murio en la cruz, dicen que sano de las heridas, emigro a otra región y adopto ese nuevo nombre. Murio de viejo y la tumba aún existe. ¿De donde lo sacaste?
Posted by
Anonymous |
1:59 AM
pero cómo saben estos tipos ché!
Posted by
Anonymous |
9:12 PM