« Home | Contemplación » | Disoluciones inconcretas » | Inercia » | Distracción consciente » | Abrazo incógnito » | Con la noche... » | Inerte » | Y en eso que ignoro... » | Antagonismos » | Líneas que se proyectan... »

Relato

- No puedo responderte - pensaba, sin mirarla. En sus ojos pesaba el vacío de esa mirada esquiva. Y es que, ciertamente, no podía saber que fuerza dominaba mi conciencia, tendiendo mis pensamientos hacia el trágico e inevitable fin de todas las cosas. No se trataba de algo que podía determinar. ¿Qué tenia con la muerte?. No era una predisposición conciente que provenía de mi carácter. No la deseo pero esta, como una sombra que todo lo cubre, exacta en cuanto fatalidad, fragilidad, susurrándome a cada instante de vida, donde todo desfallece.
Entonces no la miraba. Ella sentía mis palabras como sus propias palabras que siempre había intentado sepultar con su ingenua felicidad. Una negación, sí, pero una negación noble. Un no que era un sí; Un sí al sueño, aún despertando a la realidad, un sí a la realidad, aún abandonando ese sueño.
Sus ojos me recorrían, preocupada pero sonriente. Intento tomar mi mano y el vigor de todas sus fantasías pareció dejar de vibrar, al compás de mi temblorosa mano. Y solo ahí me detuve en sus ojos. Solo ahí, el abismo, solo ahí, el vértigo que me reducía a un estremecimiento insoportable. Su expresión de alegría ahora parecía ocultarse detrás de esa ilusión que alguna vez había tenido. Y su voz volvía a ser el silencio que nos distanciaba, tan en lo próximo.
No sabia, preguntaba pero no sabia. – “Ama la vida, no pienses en la muerte” – repetía con desesperación. Y el dolor de su ausencia volvía a pesarme como su imagen imposible. Solo debía dejar de pensar en ella, centrar mi atención en el presente, ignorar el dolor que me generaba su recuerdo, para que su pálido cuerpo, fantasmagórica forma, volviera a desvanecerse.

 

Me atrapa el clima que se genera en el relato, el tratamiento de lo fantástico, de elementos inexplicables que se sitúan más allá de la razón. El argumento gira en torno al deseo de equilibrio entre el reflejo de la realidad cotidiana y las indagaciones metafísicas. Esto se ve en el desenlace abierto a diversas interpretaciones.
– “Ama la vida, no pienses en la muerte” – Le dice una persona que ya no esta. Visión dramática, a veces poética, a veces irónica, tus inquietantes ambiguedades y conflictos. Impotencia y resignación. Te agrada deambular por esos extremos.

Debes estar de viaje por alguna zona oscura, siento eso. Es como una intuicion que tengo, pero que no puedo asegurar. Yo por mi parte ando viajando tambien por Lugares Grises conoces?... capaz que nos cruzamos por ahi, si te veo te saludo y te invito un cafe. Bueno te mando un abrazo como siempre espero que te llegue.
te acordas de esta frase?:"...siempre un mismo rumbo, siempre el mismo que trazábamos aun sin saber de nosotros"
asique si no hablamos no importa total vamos para el mismo lado...

Recordando sin querer; la muerte nos persigue aun sin pensar en ella como algo que esta al lado nuestro constantemente, "viendo" en qué nos equivocamos para poder aprovechar de ese infimo instante y asi advertirnos de su presencia. La llevamos a nuestra espalda como algo incorporado, acostumbrados a no pensar que en cualquier momento pueda pasarnos algo que nos arrastre hacia ella. Nuestros recuerdos tb nos llevan a ella, por eso, redordando sin querer es una forma de decir que revivimos momentos muertos, momentos que dejamos atras por una cosa u otra; siempre decimos que tenemos que dejar esos recuerdos atras para poder seguir adelante disfrutando del presente y armando un futuro, pero si te pones a pensar, hoy por hoy no seriamos lo que somos si no hubiesemos tenido el pasado que tuvimos..¿te pusiste a pensar alguna vez que seria de nosotros hoy si nuestro pasado hubiera sido distinto?¿y que de nuestro futuro?...

Post a Comment